El Shofar de Judá
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"Un lugar para cada creyente y cada creyente en su lugar"


A LOS ANCIANOS QUE GOBIERNAN BIEN

Sean tenidos por dignos de doble honra.


Dedicado a los ancianos que me formaron y moldearon mi vida con su ejemplo.

Pastor E. Aviles.  

“Oh Dios, Tu me enseñaste desde mi juventud, Y hasta ahora he manifestado tus maravillas. Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, Hasta que anuncie tu poder a la posteridad, Y tu potencia a todos los que han de venir”. Salmo, 71:17-18

Oraba en una ocasión agradeciendo  al Señor por los nuevos líderes que se están levantando en esta nueva generación. Una generación sin duda mas equipada; con mejores herramientas para hacer el trabajo que se tiene que hacer en la viña del Señor.

Basta recorrer algunas congregaciones, o asistir a un culto de carácter juvenil y nos daremos cuenta que entre los jóvenes tenemos a grandes y elocuentes predicadores, grandes salmistas, jóvenes diestros y expertos en todo instrumento musical. Los antiguos himnarios, herramienta indispensable para nuestro tiempo, han ido desapareciendo poco a poco de nuestras congregaciones; fueron reemplazados primero por el ahora obsoleto proyector de transparencia por medio del cual proyectaba el canto.

Poco duró la proyección de transparencia, por que también a su tiempo fue desplazado por los modernos y poderosos proyectores mejor conocidos como Power point. ¡Cuantas herramientas al alcance de esta nueva generación! En nuestro tiempo, los instrumentos musicales de primera clase, solo se veían en los grupos que le cantaban al mundo. Ahora vemos con satisfacción a nuestros hijos usando los mejores instrumentos, la mejor tecnología, no para cantarle al mundo, ni a los borrachos, sino tocando y cantando para Aquel que es digno de toda alabanza: a nuestro Señor Jesucristo.

¡Que diferente era en nuestras congregaciones en las generaciones pasadas! nos sentíamos privilegiados cuando alguien sabía tocar cuando menos un tono con la guitarra acústica; y con un solo tono hacíamos un culto glorioso al Señor.

Con todo lo hermosa y lo gloriosa que pudiera ser nuestra alabanza, y nuestras herramientas que ahora disfrutamos en esta nueva generación, no debemos olvidar que en las pasadas generaciones hubo hombres y mujeres de Dios que sin tener  lo que ahora tenemos, sirvieron a Dios con todo su corazón; pelearon y ganaron grandes batallas; les toco abrir brecha donde no se podía pasar; les tocó trabajar durante el calor mas fuerte del día. No tenían las herramientas que ahora tenemos; les toco trabajar a “pico y pala” sin desmayar, logrando transmitir hacia nosotros su fe y su amor por el Señor. Por que sin lugar a dudas somos producto del trabajo de ellos.

¿Como olvidar a todos eso grandes hombres de Dios, que en diferentes tiempos el Señor ha puesto en mi camino? debo empezar mencionando a mi padre Fernando Aviles de quien desde la niñez aprendí la importnacia del respeto y la honra para Dios y para todas las personas. Despues a los que conocí en el camino del Señor. De cada uno recuerdo algo muy singular que los identifica. Entre los que todavía viven puedo mencionar a los que conocí en los primeros dias de mi caminar con Cristo: Fernando Álvarez y Benjamín Bañuelos. Y en años mas recientes el Señor me concedió conocer al pastor Raúl Villatoro quien mientras se hospedó en mi casa por algunos dias, mi esposa y yo aprendimos mucho de la vida personal de este varon de Dios.

No debo olvidar mencionar a los que ya no están con nosotros que de una forma u otra también marcaron nuestro caminar con su servicio en el Señor. A mi hermano Efraim Valverde Sr. a quien conocí por medio de la familia de mi esposa y quien tambien ofició nuestra boda aquel 19 de febrero de 1988. Que podría decir de mi hermano Refugio Valverde, (al que llamabamos Cuco, con cariño) Junto a el su hermano Mario Valverde, un hombre cuyo espiritu pacífico impactó la vida de toda mi familia. Todos en en sus diferentes personalidades y características nos dejaron su ejemplo. tambien tengo en mi memoria al que era el obispo cuando fui iniciado al ministerio en Bell Gardens California: nuestro hermano Nicolás Soto, al que siempre recuerdo por su sencillez, siendo un lider de muchos pastores en ese tiempo, siempre tuvo tiempo para este joven inquieto y preguntón que constantemente lo abordaba, su buen humor entre los hermanos todavia es recordado entre nosotros.

¿Y que mas digo? Por que se que así como en mi caso, Dios ha puesto en mi camino a estos ancianos los cuales han edificado mi vida; no me cabe la menor duda que tu que lees este escrito, no has sido menos privilegiado. Indudablemente vienen a tu memoria todos aquellos ancianos hombres y mujeres que en determinado tiempo de tu vida aprendiste de ellos.

Tal vez pienses también en los posibles errores y faltas que como hombres hayan cometido. Sin embargo debemos de entender que para poder honrarlos no necesitamos esperar que hayan sido perfectos, por que ciertamente no lo fueron, como no lo será ninguno de los tu hayas conocido. La recomendación del apóstol Pablo sigue en pie: “Sean tenidos por dignos de doblada honra”.

“El tiempo nos da plaza….y el tiempo nos desplaza” Célebres palabras del patriarca de la Iglesia Apostólica de México, Felipe Rivas. En ellas entendemos que todo tiene su tiempo. Y como todos estamos sujetos al tiempo; Dios en su misericordia le place levantar los lideres que de una manera u otra seguirán liderando en la Iglesia en cada rincón de la tierra, hasta la aparición gloriosa de nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo.

Dios bendiga a cada hombre y a cada mujer de Dios, ancianos y ancianas, en cada esfera de la iglesia global, en cada ministerio, en cada organización, que han puesto su vida, y su ejemplo para transmitir la bendición a las postreras generaciones.

“Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doblada honra, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar". (1-Tim. 5:17).

Con amor dedicado para todos nuestros amados ancianos en el señor.